Quiero pensar que mi hijo Francisco y su hermano Mario van a tener un futuro lleno de esperanza y felicidad.
Me dijo que el niño tenía trisomía del 21, o lo que es lo mismo: el síndrome de Down.
O mejor dicho: me senté; me senté a escribir un diario, mi experiencia con el síndrome de Down.
El diario Down, de Francisco Rodríguez Criado, lo ha publicado la editorial Tolstoievski.
Intuía que ser padre de un niño normal –las pruebas médicas apuntaban en esa dirección– me iba a permitir, biberones y pañales aparte, seguir alimentando los afanes del día a día.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/02/18/articulo/1455797043_093302.html
