Por otra parte, el partido político que no se articula con los movimientos sociales pierde el sentido de los requerimientos incumplidos del pueblo al que dice intentar representar en el ejercicio delegado del poder, cuya única sede es el pueblo mismo y sus movimientos sociales.
Los movimientos sociales deben enriquecerse del diálogo, por la traducción de sus necesidades particulares por las que luchan, con otros movimientos sociales, hasta formar un frente que logre formular un proyecto hegemónico.
Opino que los movimientos sociales sin articulación con algún partido político progresista involucionan auto referentemente a sus fines particulares y pierden el sentido de los problemas globales de la sociedad.
Otros piensan que los partidos políticos no necesitan de los movimientos sociales, ya que estos últimos no deben entrometerse en el gobierno del Estado.
Un movimiento social sin articulación con un partido político progresista termina por encerrarse suicidamente en sus estrechos intereses.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/12/opinion/014a1pol
