“Trump es como una mano negra” y ganar este partido, esta vez, “sí que sería importante”, insistía Vodoque.
Dos-cero es el resultado maldito que México ha sufrido cada vez que se ha enfrentado en Columbus contra la selección estadounidense.
Porque, en un país que sigue sin encandilarse con el fútbol, Columbus sí logra llenar un estadio de 20.000 personas casi solo con fans estadounidenses.
Y por la “guerra fría” también, el intenso frío en el que se juega este partido, lo que redundaba cada vez en desventaja para los mexicanos.
Ese fue, precisamente, el resultado final de un marcador que hizo levantarse a la bancada mexicana, muy minoritaria en el estadio de Columbus.
Fuente original: Mundial 2018: “Esta vez había que ganar” | Deportes | EL PAÍS
