Es cierto que los de arriba han aprendido a prevenir y combatir la respuesta popular.
Los alzamientos y revoluciones que removieron y sustituyeron a los dirigentes no produjeron los resultados que se buscaban.
La estrategia mortal y destructiva de arriba está encontrando sus límites naturales, humanos y políticos.
El Informe Ayotzinapa permite sospechar, por ejemplo, que usan nuevos procedimientos para impedir identificación y castigo de los culpables.
Según Piketty, tal evolución se debe en parte al profundo desencanto con la forma en que han gobernado los gobiernos de izquierda .
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/14/opinion/020a2pol
