Barreras capacitistas: Denuncian «calvario» y violencia institucional para acceder a la Pensión Bienestar
Activistas y mujeres con discapacidad en Oaxaca exhiben insensibilidad, ignorancia de las reglas de operación y un trato «deshumanizado» por parte del personal federal.
«Nuestros derechos no son meritocracia. Si ya tienes un certificado de discapacidad, no tienes que probar nada a quien recibe los documentos.»
— Sofía Torres, Colectivo Tapatías Discas.
OAXACA, Oax.- Acceder a la pensión para personas con discapacidad en Oaxaca se ha convertido en una carrera de obstáculos marcada por la humillación y el desconocimiento técnico. Laura Rojas, Marilú Castro y Zaría Abreu Flores, tres mujeres que viven con distintas discapacidades y activistas por los derechos humanos, coinciden en una denuncia urgente: el programa Bienestar opera bajo una lógica capacitista que revictimiza a los solicitantes.
Laura Rojas, directora de la editorial Letra Púrpura, señala que el primer gran muro es la falta de sensibilidad. “Desconocen las reglas de operación; no hay un mínimo acto de empatía. Nos hacen ir y venir cuántas veces se les ocurre a nosotros o a nuestros cuidadores”, explica, resaltando que la deshumanización del personal traba procesos que deberían ser automáticos.
«Eso no es tanta discapacidad»
El trato violento llega al punto del cuestionamiento médico por parte de administrativos. Marilú Castro, quien vive con fibromialgia, relata que el trámite ha sido de los más violentos que ha enfrentado. “Son personas detrás de un escritorio creyéndose autoridades absolutas sobre cuerpos que no conocen. Te dicen que ‘eso no es tanta discapacidad’, ignorando certificados oficiales con QR emitidos por la Secretaría de Salud”, denuncia.
Por su parte, Zaría Abreu Flores, fundadora del colectivo Usted Está Aquí, quien vive postrada en cama por una inmunodeficiencia severa, señala que las barreras no son solo físicas, sino actitudinales. En su caso, el personal de Bienestar se negó a recibir documentos de su auxiliar designado, exigiendo una visita domiciliaria que pone en riesgo su vida por su condición médica.
«La pensión es un derecho para minimizar la inequidad estructural, no un apoyo que se mendiga. Las barreras burocráticas son barreras capacitistas.» — Zaría Abreu Flores.
Según datos del INEGI (2023), en México viven al menos 8 millones de personas con discapacidad, aunque activistas aseguran que la cifra es mayor debido a criterios de clasificación anacrónicos. Con solo una semana al año para realizar el trámite, el sistema actual parece diseñado para la exclusión en lugar de la protección.
