El resto de los participantes en el crimen, de 12 y 13 años, tampoco pueden ser condenados por su corta edad, aunque serán vigilados en libertad durante los próximos tres años y medio.
Uno de los cinco menores que jugaron «a los secuestradores» con un niño de seis años, al que acabaron torturando y asesinando en Chihuahua, en el norte de México, ha sido condenado este viernes a nueve años de prisión.
El adolescente, de 15 años, ha recibido la pena máxima que puede dictar un tribunal de menores.
Otro de los implicados de su misma edad ha sido considerado inimputable por padecer un retraso mental leve, según informa el periódico Reforma.
Una pandilla de chicos de entre 11 y 15 años que vivía en una arrabal polvoriento, cerca de una prisión, sometieron por la fuerza a un niño, Cristopher, que en ese momento jugaba solo en la calle.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/19/actualidad/1455907461_029910.html
