“Pero después del World Pride seguirá habiendo Orgullo y seguirá estando a la altura de la Semana Santa, las Fallas o San Fermín”, nos dice Sanz.
Mientras un orgullo ‘normal’ deja unos 120 millones de euros, el World Pride dejará casi seguro más de 200 millones.
Lo único comparable al World Pride 2017 fue la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en 2011 en la que participaron un millón de jóvenes católicos.
“El World Pride es muy importante porque es conocido en países anglosajones, sobre todo en EE UU y en Canadá de donde ahora vienen menos turistas”, resalta.
“Y eso que esos datos son en base a unos parámetros que no miden todo el impacto”, señala Juan Carlos Alonso, coordinador general de Madrid Orgullo y del World Pride.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/01/tentaciones/1467378571_882684.html
