Desde hace tres años, la noche de sábado en Pulse era el lugar de encuentro de Mejía con sus amigos.
Casi cada sábado, la noche de fiesta latina, acudía con ellos a la discoteca gay Pulse.
El club Pulse, ubicado en una avenida de una zona residencial del centro de Orlando, abrió en 2004.
Los siete amigos puertorriqueños fallecidos habían llegado de pequeños a EE UU.
“Eran tan amables, tan humanos, tan chéveres”, explica.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/15/estados_unidos/1466025207_642875.html
