Y recordad que aunque sea menos vistoso y menos entretenido, no hay nada como el hogar.
No es un lugar tan mítico como Shangri-La, la Isla de Perdidos o la finca Cantora de la Pantoja, pero el Parque nos llama.
Aunque no sea jurásico, el parque curte los niños.
Eso les enseña que compartir gusta más cuando es a ti a quien te dejan los juguetes de otros.
No se necesitan ni islas paradisíacas ni dinosaurios revividos a partir de ADN para atraerlos.
Fuente original: ‘Parque Jurásico’ | Bienvenidos al área infantil | Mamás y Papás | EL PAÍS
