La fiesta de los toros requiere que Felipe VI aparezca de vez en cuando -nadie le va a pedir que se convierta en un apasionado seguidor- en un palco real o en una barrera de una plaza.
Entonces, ¿por qué el Rey no va a los toros?
La fiesta de los toros es una actividad legal en este país y está considerada por ley como patrimonio cultural de los españoles.
Sería un grave error desdeñar el afecto que los aficionados taurinos han sentido históricamente por la monarquía y sus representantes.
La pregunta es retórica porque la política de transparencia de la Zarzuela no va más allá de justificar la ausencia por un ‘problema de agenda’.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/06/02/actualidad/1464859178_887608.html
