Y sí, primero dijeron que me podía ir.
Entonces le decía a Berta, esta es una casa muy sola, muy alejada, ¿cómo podés quedarte acá tan sola?
Entonces no hallaron otra versión creíble y no tuvieron otra opción que ir sobre la empresa.
Gustavo Castro fue el testigo único del asesinato de la activista hondureña Berta Cáceres, el día 3 de marzo de este año.
No recuerdo ningún comentario así, pero más bien eran trabajadores o gente contratada a favor de la propia empresa.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/04/18/201cprimero-dijeron-que-me-podia-ir-despues-que-iba-huyendo201d-castro
