Y otros: Así como etá, cómo va a pensar en el retiro; vamos, si es el amo .
Yo, la verdad sea dicha, ni remotamente estaba preparado para la emoción que viví, una vez que nos acomodamos en nuestras estrechas localidades.
“Si Curro continúa así, pa’l año entrante le van a tener que pagar con oro”.
Todo me envolvió y más cuando sonaron parches y metales –de forma tan diferente a la nuestra– y créame el amable lector que, sin exageraciones, el llanto me embargó.
Con gran emoción recuerdo aquella visita a Córdoba y debo consignar que la fama de que gozan los cordobeses de hospitalarios y amables, a ley se la han ganado.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/17/opinion/a06o1esp
