Es previsible que la presencia del presidente Raúl Castro en la sede de la ONU sirva para reforzar la posición cubana en el histórico diferendo de más de medio siglo con 10 sucesivas administraciones de la Casa Blanca, de Dwight Einsenhower a George W. Bush.
Esta semana, la Asamblea General de Naciones Unidas será escenario de una inédita confrontación político-diplomática entre Estados Unidos y Cuba tras el restablecimiento de relaciones y la reapertura de embajadas.
Asimismo, está prohibida la entrada de aviones y barcos cubanos a territorio estadunidense.
No obstante, en la actual fase de normalización quedan muchos puntos por resolver.
El principal es el bloqueo impuesto por el presidente John F. Kennedy en 1962 para derrocar al gobierno de Fidel Castro, una estrategia hostil, unilateral y extraterritorial que ha asfixiado al pueblo cubano por más de cinco décadas y que recrudeció tras el anuncio de reanudación de relaciones en diciembre.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/28/opinion/023a1pol
