El mejor libro al respecto que haya leído nunca es el de Rafael Rojas, Repúblicas de aire.
Sin embargo, y para consolar mi escepticismo, hincharé esta bagatela semanal con dos o tres “singularidades” de la historia constitucional de Venezuela.
No puedo asegurarlo, pero creo que los venezolanos ostentamos el récord regional de redacción y lectura rápida de constituciones políticas.
Es, pues, historia vieja: nuestras constituciones prevén todo menos la crisis que las hace aborrecibles para el bando que originalmente las promovió.
Y hay quien ha propuesto como salida a la crisis política la convocatoria a un novísimo congreso constituyente.
Fuente original: Repúblicas de aire | Internacional | EL PAÍS
