Un homenaje, que no deja de ser también mordaz ataque, al periodo dorado de la fábrica de sueños hollywoodense es lo que los hermanos Coen han vaciado con su humor y grandilocuencia habituales en su reciente filme ¡Salve César!
Luego de su Barton Fink (1991) acerca de un dramaturgo en imperiosa tarea de escribir un guión para los grandes estudios; luego de su ¿Dónde estás hermano?
Es al ‘mediador’ Mannix a quien corresponde solucionarlo todo.
Aunque sobre todo, ¡Salve César!
Por supuesto, ¡Salve César!
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/04/21/pantalla-nomada-salve-cesar
