El razonamiento detrás de esa decisión era que de ese modo los trabajadores tendrían 8 horas para dormir, 8 horas para el trabajo y otras 8 horas para el ocio.
Dos de cada cinco argentinos padecen trastornos del sueño, según un estudio realizado por la Asociación Argentina de Medicina del Sueño.
Seis de cada 10 trabajadores en las economías más grandes del mundo ya están afectados por algún tipo de estrés laboral.
Hace ya 70 años se estableció la jornada laboral de 8 horas.
En términos económicos, las pérdidas causadas por menos productividad, accidentes laborales y enfermedades relacionadas al estrés equivalen al 4% del PIB mundial, según la Organización Internacional del Trabajo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/09/argentina/1473432627_301472.html
