Esta tecnociencia ha producido un catálogo de organismos transgénicos que se comercializan en algunos países.
La tecnología para generar cultivos transgénicos ha permitido manipular el genoma de distintas especies que naturalmente o por mejoramiento tradicional no se pueden entrecruzar, y combinar sus genes.
También las empresas pueden pagar las licencias de las patentes, y hacer negocio con ellas.
Mediante la biotecnología de transgénicos se toman genes de una o varias especies, se recombinan en construcciones transgénicas y se insertan en las células de otras especies, que se modifican genéticamente, en un laboratorio de investigación o de empresas productoras de transgénicos con fines comerciales.
La soya transgénica tolerante al glifosato ya se cultiva en la península de Yucatán, Chiapas y la planicie huasteca (Vandame R., Álvarez-Buylla E. [2012], Miel y transgénicos, ¿la imposible coexistencia?
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/17/opinion/020a2pol
