En minutos, el Banco de México informará la última decisión monetaria de la Junta de Gobierno con el Doctor Agustín Carstens como Gobernador.
Hasta ayer, miércoles, el mercado se mantenía en un consenso amplio de que el banquero central se despediría de su silla en el cuerpo colegiado, dejando la tasa sin cambio en 7 por ciento.
Sin embargo dos datos se han incorporado al análisis esta mañana, lo que está haciendo que algunos estrategas se muestren inciertos ante la decisión.
El peso mexicano despertaba con una depreciación que le llevó a cotizar un dólares en 19.14 unidades, que incorpora una baja de 0.29% respecto del cierre del miércoles.
Y se dio a conocer el dato de inflación mensual a octubre, que rompió con la esperanza de hilar dos meses consecutivos de desaceleración, que habrían apuntalado la expectativa de que el techo de la inflación ya quedó atrás.
Analistas de Ve por Más y Goldman Sachs, advierten que el repunte del INPC, a 6.37% en su medición anual, incorpora el efecto del retorno a la normalidad del cobro de tarifas del sector público, tras los sismos.
Nos recuerdan que en la Ciudad de México, el metro, metrobús y transporte eléctrico estuvieron sin costo los días después del terremoto del 19 de septiembre, y al volver a cobrar la tarifa normal, tuvo un impacto considerable en la inflación de octubre.
Pero precisamente les subrayo que este comportamiento se dio en Ciudad de México, para recordar que la inflación se mide en 46 ciudades y áreas metropolitanas.
Así que esta normalización de precios en la capital del país, no tendría por qué ser “el factor” o el motor que hizo de octubre de 2017, el de mayor inflación desde 2011 (esto lo digo yo).
Los dichos
En las múltiples entrevistas que ha otorgado el Gobernador Carstens, a manera de despedida, y tras sus recientes presentaciones en público, se puede inferir que en la Junta no están casados con ninguna idea.
Si bien es cierto, han reconocido que se anticiparon a la FED en la normalización, han subrayado que la prioridad y mandato del Banco de México es preservar el poder adquisitivo de la inflación.
Y el mismo Gobernador Carstens ha enfatizado en sus últimas entrevistas como banquero central en funciones, que le hubiera gustado dejar un mejor cierre en su paso por el Banco de México. Claramente se refiere a la inflación.
Por supuesto que un cambio en la tasa hoy, no motivará una inflexión a la baja en la inflación o expectativas. Pero Carstens asumiría el último incremento, que como dicen los analistas, son los más políticamente difíciles de hacer.
Además de la espera por la decisión, estamos atentos a los comentarios explícitos y detallados que seguro otorgará en el comunicado, a manera de últimos consejos para México, desde dentro.
Pues las minutas que darán cuenta de esta, la reunión monetaria 62 que asiste como Gobernador, se divulgarán cuando Carstens esté despachando ya como Gerente General del Banco de Pagos Internacionales (BIS por su sigla en inglés).
