En Londres, además, el problema de la contaminación del aire es grave, ya que lleva cinco años por encima de las recomendaciones de la Unión Europea y ya en la primera semana de 2016 había sobrepasado el límite de todo el año.
Una de las palomas utilizadas.
Plume LabsComo muchas otras ciudades del mundo, Londres tiene una red de estaciones de medición de la contaminación del aire, aunque estas tienen el problema de que sus sensores cubren sólo la zona en la que están instaladas, dejando grandes zonas de la ciudad sin medir.
Los sensores, además, llevaban un GPS, con lo que iban comunicando periódicamente sus mediciones y la posición de la paloma que las llevaba, lo que permitió a cualquier que estuviera interesado obtener información de un distrito de la ciudad con solo enviar un tuit con su código postal a @PigeonAir; también se podía consultar con una aplicación para móvil.
Como medida para intentar concienciar a la población acerca de ese problema durante tres días de marzo un total de diez palomas, conocidas como la Pigeon Air Patrol, volaron libres por la ciudad portando un arnés que permitía que llevaran sobre sus espaldas unos sensores fabricados por PlumeLabs que miden los niveles de dióxido de nitrógeno, ozono, y otros contaminantes.
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2016/07/08/actualidad/1467990880_546535.html
