Leonardo López Sarabia

 

A fin de cuentas, todo es un chiste.

CHARLES CHAPLIN.

No siempre vamos a tener ojos solo para mirar las espinas en un hermoso ramo de rosas, todos los medios de información, escritos y hablados, dale con lo mismo a diario, que los maestros vinieron al mundo solo para bloquear carreteras y descansar plácidamente en sus casas cuando debieran de trabajar en sus planteles en lugar de suspender clases.

 

No se que diablos significa la palabra “gajes”, pero gajes del oficio entiendo que. es algo chistoso que le sucede a uno en su trabajo con una chispa de graciosidad. De eso hablaré el día de hoy. Empezamos con el primero.

 

De regreso a la escuela, el papá quería saber que tanto ya había aprendido el niño a multiplicar, desde luego con el trillado modelo de memorización perfecta de las tablas de multiplicar del uno a diez en que algunos maestros recurren para enseñar las matemáticas, el papá escogió en el intermedio una tabla al azar y le dijo, a ver dime, cuanto es 7 x 9, el niño se rascó la cabeza y le dice, ¡ay papi!, esa tabla ni el maestro CHA SE LO SABE .

 

UNA VISITA REPENTINA: En cierta ocasión ,el Inspector Escolar como los llamaban antes tomando en cuenta que las visitas eran tareas fundamentales para cumplir con la finalidad de la inspección educativa. Este Inspector autoritario practicó una visita de carácter sorpresiva en una escuela primaria del turno vespertino en la población de Chahuites, Oaxaca, el jefe de la Zona Escolar, llegó casi al anochecer, debido a la oscuridad había que encender las luces en los salones de clases, el jefe visitó a un grupo de primer grado de una maestra, de manera casual llamó a un niño para comprobar que tanto había avanzado el grupo en lectura, inmediatamente abrió el libro y escogió una lección que venía casi al final del libro y le dijo al niño, a ver mi hijo, ponte a leer esta lección, y el chiquillo comenzó a leer de corridito, en eso surgió un apagón, interrumpiendo el flujo de la energía eléctrica, dejando al salón totalmente obscuro, y el niño siguió leyendo su lección, cómo la ven, Que superdotado, el niño leyendo una lección en las tinieblas.

 

En otra ocasión, un grupo de maestros, después de clases del turno matutino, se reunieron para ir a una reunión Dionisiaca en uno de los tugurios de esta población, en la tertulia, asistió el famoso maestro Chico Cacho, de repente le tocó una cerveza que traía el pico de la botella astillado, de inmediato, el profe chico, llamó al cantinero y le dice: Don Carlos, por favor cámbieme la cerveza, esta que me tocó trae el pico roto, a lo que el cantinero le respondió: “Tómatela, pa la vida que llevas”, el servidor del antro, no se equivocó, el colega llevaba 22 días de no cruzar palabras con su consorte.

 

Leonardo López Sarabia     [email protected]

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