La omisión y la apatía gubernamental hacen que prevalezca la inseguridad en salud. Foto: Nvinoticias.com

Pedro MATÍAS

OAXACA, Oax. (#pagina3.mx).- El Hospital de la Niñez Oaxaqueña “Guillermo Zárate Mijangos” cumple casi un mes de paro de labores, mientras que el gobernador Alejandro Murat Hinojosa y su gabinete disfrutaban del mes de la Guelaguetza, se tomaban selfies, bailaban y hacían turismo en Oaxaca.

No muy lejos, a unos 15 kilómetros al sur de la capital, el principal hospital de alta especialidad pediátrica vive la peor crisis en sus casi 19 años de existencia por el desabasto de medicamentos, materiales de curación y equipamiento, así como por la falta de arrendamiento del tomógrafo y del equipo de ultrasonografía, lo que ha provocado baja productividad y aumento de la mortalidad por falta de insumos.

Personal del hospital que prefirió el anonimato para evitar represalias, confirmó la muerte de por lo menos tres menores de edad en este periodo del paro, pero no por culpa del personal médico sino por irresponsabilidad del Gobierno del Estado y particularmente de los Servicios de Salud que únicamente les enviaron “gasas, jabones antibacteriales y jeringas”.

 

La cifra de muertes puede ser mayor porque el sistema de referencia se paró y “ya no se aceptaron niños graves que los traían de hospitales del sector salud, entonces, ¿qué está pasando?, pues que se quedan en su localidad y que Dios les ayude, esa es la triste realidad de los niños más pobres de Oaxaca”.

Esta grave situación también está haciendo crisis en niñas y niños con cáncer y leucemia, porque cada vez más escasean los medicamentos necesarios para la atención porque los directores tomaron dinero de gastos catastróficos para hacer pago de nómina y ahora no hay dinero para adquirir medicamentos ni los proveedores quieren seguir entregando material porque les adeudan 100 millones de pesos.

“El área de Oncología no debería ser afectada pero se tomó el dinero de los niños con cáncer que es dinero que viene de México y debería ser sagrado. Pero tomaron ese dinero -55 mdp- que vienen de la federación para atender niños con cáncer, leucemia, hemofilia, enfermedades del siglo XXI y eso es no tener madre”, puntualizaron.

 

INDOLENCIA GUBERNAMENTAL

La esperanza de que con el priista Alejandro Murat todo iba a cambiar en materia de salud porque su amigo el Presidente Enrique Peña Nieto se comprometió aquí en Oaxaca, el 11 de abril de 2012, a consolidar la operación de la Red Hospitalaria del Estado, se esfumó porque ninguno de los dos han cumplido su palabra, de tal manera que el Hospital de la Niñez se encuentra en la peor crisis que ha presentado en sus casi 19 años de existencia.

Con un endeudamiento de 100 millones de pesos que dejó el ex gobernador Gabino Cué Monteagudo, un presupuesto autorizado para el ejercicio 2017 de apenas 17 millones de pesos cuando su operación requiere 160 millones de pesos, la situación se volvió insostenible.

Ante ese infausto panorama, el personal médico decidió irse al paro de labores “al no tener elementos con qué trabajar y con qué dar servicios de calidad porque corren el riesgo de ser sancionados porque incurrirían en irresponsabilidades en caso de que puedan fallecer algunos pacientes por falta de insumos y los médicos tendrían que enfrentar demandas”.

Prefirieron realizar el paro de labores a exponerse a demandas que pondrían en riesgo su ejercicio profesional al señalarlo de omisiones, mientras que los servicios de salud siguen con los negocios de los medicamentos.

El 13 de julio de este 2017, el gobernador Alejandro Murat entregó 50 ambulancias.

Para acallar voces, el gobernador entregó, el pasado 13 de julio, 50 ambulancias equipadas con la más alta tecnología a 38 municipios de la entidad, que requirieron una inversión de  56.5 millones de pesos –aunque no hubo una licitación de por medio o al menos no la dieron a conocer-.

Antes de seguir en la fiesta, Murat dijo que “estamos trabajando de la mano para fortalecer el sector salud. Estas 50 ambulancias significan más vidas, porque muchas veces los minutos hacen la diferencia”.

“Esta es la primera  entrega de un lote de 73 ambulancias con las que se beneficiarán a 9 hospitales, el Centro Estatal de Oncología, un Centro de Salud de Servicios Ampliados, y 61 centros de salud de las ocho regiones de Oaxaca”.

Además, dijo que se han invertido más de 600 millones de pesos para contar con nosocomios equipados que permitan brindar una rápida y amplia capacidad de respuesta ante cualquier emergencia.

Lo cierto es que el pasado 28 de junio, 85 clínicas y un hospital de la Jurisdicción Sanitaria número 06 realizaron un paro de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) por el desabasto de medicamentos en perjuicio de 100 mil indígenas zapotecos a quienes daban atención.

De igual forma, el pasado 20 de julio, personal médico y de diferentes áreas administrativas del Hospital General de Putla Villa de Guerrero iniciaron un paro indefinido de labores al referir que no cuentan con materiales ni medicamentos para atender a la población usuaria.

SALUD DE LA INFANCIA, ENTRE DISPUTAS POLÍTICAS

Los ex gobernadores de Oaxaca. Gabino Cué, Diódoro Carrasco, José Murat y Ulises Ruiz, de izquierda a derecha.

Oaxaca cuenta con el nivel de salud más bajo en todo el país -junto con Guerrero y Chiapas-, además, ocupa el segundo lugar en mortalidad materna y neonatal, y el Hospital de la Niñez Oaxaqueña es el único de alta especialidad pediátrica en el estado.

Y en los últimos seis años atendió a 267 mil 366 menores, dio 210 mil 309 consultas, brindó 32 mil 019 casos de urgencia, realizó 16 mil 347 cirugías y efectuó 31 mil 490 quimioterapias.

Si embargo, la operatividad del hospital ha estado a los caprichos de los gobernantes por sus disputas políticas, sin importar la vida de menores de edad que viven en situaciones de pobreza o pobreza extrema.

El proyecto nació para servir a las y los niños más pobres de Oaxaca a iniciativa de Diódoro Carrasco Palacios y su esposa Alma Altamirano, progenitores del entonces gobernador Diódoro Carrasco Altamirano.

Con la participación del doctor Guillermo Zárate Mijangos y la regulación de un patronato, el Hospital de la Niñez entró en operación en el último año del sexenio de Carrasco Altamirano.

Sin embargo, es relevado por su enemigo político José Murat Casab, quien realiza modificaciones y emite dos decretos para quitarle el control al patronato y, por consiguiente, a la familia de Diódoro Carrasco obligándoles  a que les entreguen bienes e inmuebles al Gobierno del Estado.

Es en ese periodo, con José Murat, que el hospital cae en la peor crisis a tal grado que el hospital estuvo a punto de desaparecer porque no tuvo el apoyo gubernamental.

Luego llegó el sexenio de Ulises Ruiz Ortiz, quien dio los primeros pasos para rescatar al hospital, le compran autobús, le adjudican 26 plazas federales y es así como los primeros 26 médicos obtienen empleo estable.

Hace un año aproximadamente, el hospital recibió una donación de equipo oncológico. Foto: worldchildcancer.us

En el segundo año, Ruiz Ortiz da la orden de apoyar y es cuando empieza a recibir apoyos para el pago de servicios –lavandería, limpieza, automatización del laboratorio clínico, darle mantenimiento al sistema de gases medicinales, se construye su barda perimetral- se les dan recursos para medicamentos e instrumental y hacen la primera licitación por 14.5 millones de pesos.

Fue en ese periodo que por instrucciones de Ruiz Ortiz se construyó la Unidad de Oncología, aunque no le dio tiempo de arrancar porque faltaba recurso humano.

Fue en el 2014 cuando la Unidad de Oncología fue inaugurada para dar atención a las y los niños con cáncer y leucemia.

Desafortunadamente, en la administración de Gabino Cué impuso a tres directores: Ernesto Garzón Sánchez, Armando Altamirano Jiménez y Dinora Díaz Rojas-, con quienes al no tener recursos asignados, recibir poco apoyo del Seguro Popular, y de los Servicios de Salud, el hospital empieza a sobrevivir endeudándose con un monto de 100 millones de pesos.

Este hospital sobrevivió en el sexenio de Gabino con el endeudamiento; sin embargo, ahora hace crisis porque las  empresas proveedoras empiezan a exigir su pago y el hospital está en la insolvencia total y menos para un monto de 100 millones de pesos.

Con la llegada de Murat Hinojosa pensaron que todo iba a cambiar, pero solo le asignaron un presupuesto de apenas 17 millones de pesos.

Ante la carencia, llegan al paro laboral.

En siete meses del gobierno de Murat la crisis de desabasto medicamento, material de curación, equipamiento, arrendamiento de tomógrafo y del equipo de ultrasonografía se profundizó a tal grado que el personal médico tomó la iniciativa de realizar el paro y al sindicato no le quedó de otra que sumarse.

Lo que es peor es que la respuesta de las autoridades ha sido nula cuando existe el compromiso de entregar los medicamentos faltantes, de ahí que se mantengan en paro indefinido.

En lo que va del año, el Hospital de la Niñez redujo su nivel en cartera de servicios, dejó de hacer intervenciones quirúrgicas de alta especialidad como cirugía de corazón, se cancelaron cirugías programadas y ya no se aceptaron referencia de pacientes graves que traen de hospitales del sector salud.

En el hospital trabajan 550 personas, entre el personal médico, de enfermería y administrativo; sin embargo, consideran que hay un exceso de 100 administrativos.

Cabe mencionar que en el 2016, el hospital también estuvo en paro dos meses y medio y ahora el titular de los Servicios de Salud, en ese periodo, Germán Tenorio Vasconcelos, se encuentra detenido por “abuso de autoridad” al tener varios procesos penales abiertos por el desvío de recursos.

Hace un año también realizaron un paro laboral. Foto: nvinoticias.com

Según medios de comunicación, como el periódico Tiempo, “un bebé recién nacido, originario de Santo Domingo Teojomulco, que requería de atención urgente por presentar dificultades para respirar, falleció ayer luego de que no lo recibieran en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña “Dr. Guillermo Zárate Mijangos”, revelaron médicos de ese centro de salud.

En ese periódico, la directora del hospital, que se ubica en San Bartolo Coyotepec, Rocío Arias Cruz, informó que tan sólo durante la semana rechazaron a cuatro recién nacidos -incluido el menor que falleció-, quienes requerían atención especial, ya que no cuentan con medicamentos ni con personal médico para atender los casos.

De acuerdo con la entrevista realizada a Arias Cruz, los bebés necesitaban atención urgente por nacimiento prematuro, atresia intestinal, sepsis neonata y síndrome de dificultad respiratoria; sin embargo, el Hospital de la Niñez tuvo que rechazarles.