Diana MANZO / Corresponsal

Unión Hidalgo, Oax., (#pagina3.mx).- La emergencia generada después del terremoto del 7 de septiembre motivó a Agustín Deledalle a desviar el motivo de su visita a México. Originario de Francia, llegó hace dos semanas al país como turista; sin embargo, al ver la situación de emergencia que viven los pueblos de Oaxaca decidió solidarizarse y arribó a Unión Hidalgo hace un par de días como voluntario para ayudar en la reconstrucción de las viviendas que colapsaron.

Por recomendación de amigos y a través de los medios de comunicación nacionales estudió cada una de las localidades afectadas y finalmente eligió a esta comunidad zapoteca, en donde el 50 por ciento de las viviendas están afectadas.

Para Agustín ha sido triste y lamentable lo que viven sus habitantes.

“Ayudar” para Agustín significa hacer de todo, desde cargar cajas, sacar escombros, bajar tejas de los techos, limpiar troncos de madera y hasta cargar agua, con la solidaridad que ha demostrado en los pocos días se ha ganado el cariño, quienes no dudan en ofrecerle alimentos y agua.

“Al ver que los oaxaqueños estaban atravesando una situación de desgracia comencé a conectarme con conocidos y ellos fueron recomendándome los lugares, finalmente decidí que sería Unión Hidalgo. Cuando llegué no percibí la magnitud de esta catástrofe, es la mitad del pueblo la que se derrumbó”, expresó.

Para el francés ha sido triste y sorprendente estar en contacto con la realidad, nunca se imaginó ser útil en una situación de emergencia y de reconstrucción, pero ha recibido la muestra de respeto y valorización de la gente de esta localidad.

“Algunos me dicen gringo y otros cuando escuchan mi acento me preguntan mi nacionalidad, realmente ha sido gratificante apoyar a este pueblo que esta en desgracia, estoy triste de ver esta realidad, nada se iguala a lo que vemos en los medios, aquí si todo esta impresionante”.

Con sus tenis, un short y un sombrero, Agustin empieza su faena diaria y termina hasta muy tarde, en muchas de las casas lo reciben con bien y le ofrecen alimentos, su estancia ha sido placentera porque se trata de ayudar.

Después de valorar lo que esta sucediendo en la comunidad, el francés piensa ubicarse por un lapso de dos meses como voluntario y con ello contribuir a la reconstrucción, que asegura no es nada fácil.

“A veces tomo la carretilla para llevar las tejas, otras veces selecciono los tabiques que están en buen estado y así vamos haciéndole, no es nada sencillo porque es un trabajo pesado, ojalá más voluntarios extranjeros lleguen y ayuden, esta y otras comunidades de Oaxaca lo necesitan, es grato ser solidario”, explicó.

La familia López Ordaz le abrió las puertas de su hogar, le dan hospedaje y se han integrado a las labores de voluntariado, primero era acompañado por Vladimir López Ordaz y ahora por el jefe de la familia, Fernando López Chiñas.

“Me he integrado muy bien con ellos, son gente buena, cada que camino por las calles de Unión Hidalgo me admira esta desgracia, es una catástrofe muy grande, el terremoto dejó a mucha gente sin casa, ahora viven en la calle esperando una ayuda, otros prefieren reconstruir, mi mayor anhelo es que pronto tengan un hogar, porque eso será un consuelo ante esta situación”.

Durante los dos meses que piensa quedarse en Unión Hidalgo buscará ayudar a más gente posible con la reconstrucción porque son cientos de casas que necesitaran la “ayuda” de muchas personas, los trabajos no son fáciles, requieren de mucho esfuerzo y tiempo.

“Es un trabajo rudo la reconstrucción pero lo hacemos con gusto, escucharlos hablar en zapoteco y que me narren como vivieron el terremoto es interesante, son gente noble en Unión Hidalgo, me he sentido como en casa”, dijo.

Agustín recalcó que es necesario que los medios internacionales arriben a esta zona de desastre y compartan esta situación, porque lo que se requiere es de más gente voluntaria para apoyar, por que reconoció ninguna ayuda será suficiente pero sí gratificante.

Fernando López Chiñas, quien le ha brindado su hogar para que Agustín viva, está admirado por su valentía y esfuerzo debido a que truncó sus vacaciones para unirse como voluntario realmente es porque es un ser humano de gran corazón.

Reiteró que se siente admirado porque un extranjero arribó con todas sus ganas y fuerzas para ayudar a este pueblo y todos los días se levanta contento de seguir apoyando.

“Nunca lo hubiera imaginado, que un francés, un extranjero, llegara a mi pueblo para ayudar, estoy admirado porque a veces entre los mismos vecinos no lo hacemos, me siento contento por Agustín que ha demostrado ser una persona solidaria en estos momentos tan difíciles”, reconoció.

Para el francés los días son historia, por cada tabique o teja que extrae de una casa se siente emocionado, aprovechará dice los dos meses que vivirá en Unión Hidalgo y posteriormente regresará a la ciudad de México donde retomará su viaje de turista por otro mes y después retornará a su país de origen.

“Nunca olvidaré a la gente que me ha dado su casa, su tiempo y su espacio, alguien de fuera haciéndolo no sé es raro, pero estoy a gusto, he hecho amigos valiosos en este poco tiempo y eso es maravilloso”, expresó.