MÉXICO, D.F., (apro).- Con un estudio urbano- arquitectónico de cinco barrios de Iztacalco, Claudia Itzel Montalbán Osorio, una indígena zapoteca del municipio de Mártires de Tacubaya, distrito de Jamiltepec, Oaxaca, obtuvo su título como arquitecta en la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

“Iztacalco es una zona prehispánica que quedó atrapada en una trama urbana ajena a la ciudad de México y, en consecuencia, mantiene una identidad y cultura propias”, indicó la también becaria del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad (PUIC).

Su tesis “Los cinco barrios. Museo de sitio de los barrios de Iztacalco (Musbi)” es un estudio urbano-arquitectónico del área patrimonial de esa delegación, en el que se ocupó de cinco de ocho sectores de la zona con permanencia y trascendencia histórica y cultural: Zapotla, San Miguel, Los Reyes, La Asunción y Santa Cruz.

Montalbán Osorio se sintió atraída por las características de esas localidades, sus manifestaciones y festividades.

En su trabajo hace una propuesta de plan maestro, con el fin de reavivar e impulsar los cinco barrios a escala local, barrial y metropolitano, así como un proyecto arquitectónico para la construcción del museo de sitio.

Es una estrategia para aportar urbanidad y representatividad y, de esta manera, mejorar y reactivar ese territorio para que sea visible para el resto de la urbe”, destacó.

La recién titulada subrayó en sus conclusiones que el plan maestro –centros, tejido urbano y movilidad, marco general de intervención—y el proyecto arquitectónico Musbi pretenden, además del rescate, conservar el patrimonio existente, establecer una relación de simbiosis con la metrópoli y enfatizar el valor histórico de la demarcación.

“A partir del análisis del área patrimonial podemos afirmar que la configuración actual es resultado de la evolución de la zona chinampera original del islote de Iztacalco: carece de conectividad y legibilidad adecuada”, dijo Claudia Itzel.

Además consideró que con el tema de estudio que eligió podría aprender una metodología y aplicarla en cualquier otro lugar similar del país, incluso en su población de origen.

Sin embargo, al finalizar su examen profesional planteó su intención de trabajar en su área profesional un par de años “para conocer más el ‘oficio’ de la arquitectura y después solicitar una beca para cursar estudios de maestría en una universidad del extranjero”.

Antes de hacerle entrega de la constancia de acreditación, Ada Avendaño Enciso, presidenta del jurado, dijo a la joven zapoteca:

“Has mostrado oficio, tienes muchos elementos para destacar como profesional y en tu vida personal; tu trabajo marca todo aquello que como docentes deseamos que tuvieran nuestros alumnos”.