Everardo R. Bohórquez y Cuevas.

Oaxaca (#pagina3mx).- Más allá de una larga vida como la calificaba Dante Alhigiere, –para Dante en su tiempo, larga vida significaba haber llegado a los 70 años y él comenzó a escribir su DIVINA COMEDIA a la mitad de un periodo, o sea a los 35 años—yo ya cuento con 72 abriles–, así me tomó otra vez la osadía de escribir dentro de las filas del periodismo, gracias a la generosidad de Paulina Ríos, la Directora de esta página3, quién se ha atrevido a publicar los mal pergueñados renglones por mi escritos.

Encuentro ahora que para desgracia de todos nosotros los mexicanos y, por supuesto, los oaxaqueños, las cosas han empeorado en materia política, en la seguridad ciudadana, en la economía, en nuestro crecimiento educativo y en el combate al rapaz, fiero y criminal de una delincuencia organizada y también de la política –¿porqué no decirlo?— enfocada en contra de los periodistas connacionales, profesión que se ha convertido en una de las más peligrosas, causa por la cual muchos han perdido la vida al ejercer su derecho a la libre expresión de las ideas y la misión de mantener informada a la ciudadanía del acontecer nacional y de sus intríngulis,

En lo que va del sexenio de Enrique Peña Nieto, han sido muertos criminalmente cerca de 90 compañeros periodistas, cuya desaparición violenta y absurda lamentamos, lo que nos obliga a la solidaridad como trabajadores de los medios de comunicación.
Nada menos ayer 26 de junio de este 2017, se dio a conocer el hallazgo de los restos calcinados del periodista del Canal televisivo de Nueva Italia, Michoacán, Salvador Adame quien fuera secuestrado el 18 de mayo pasado. El hallazgo anunciado por la Procuraduría del estado que dice gobernar el perredista Silvano Aureoles, se ha convertido en la única acción que se le conoce a ese organismo policiaco, ya que es obvio que falló en proteger la vida de un ciudadano “levantado” por manos criminales.

Este nuevo asesinato se suma a los de los corresponsales del Periódico La Jornada en Chihuahua y en Sinaloa, entre otros muchos, sin que hasta el momento se haya dado con los culpables de esas muertes violentas, lo que cimienta más profundamente la crisis institucional de los organismos procuradores de justicia hasta ahora inútiles, para así terminar de desbordar un estado de absoluta impunidad ya de por sí enraizado muy dentro de nuestra nación.

Nuestro más sincero pésame a los familiares de nuestros compañeros caídos en cumplimiento de su deber, al tiempo de pregonar la exigencia de que ningún crimen de periodistas quede impune, lo mismo también que las muertes de muchos mexicanos “asesinados por el miedo y la prisa de otros hombres…” como diría el poeta Jaime Torres Bodet . Claro, asimismo, han sido factores determinantes para esos crímenes la corrupción imperante y la complicidad entre gobiernos de los tres niveles con el crimen organizado que permea, desde hace mucho tiempo, todo el territorio nacional.

SALVADOR ALLENDE ASESINADO POR EL IMPERIALISMO YANQUI

Por otra parte, ayer 26 de junio, habría cumplido 109 años de edad el sacrificado Presidente de Chile, Salvador Allende, víctima de la traición más vil por parte del gorila modelo y número uno –y eso que candidatos sobrarían—augusto pinochet y sus paniaguados comandantes de las fuerzas naval, aérea y de la carabinería chilenas –así con minúsculas—cuando el11 de septiembre de 1973, los milicos sudamericanos acabaron con el hombre encabezador del primer gobierno marxista del sur de nuestro continente. Uno de sus mejores amigos mexicanos lo fue un insigne oaxaqueño nacido en la Región de la Costa, el ingeniero Norberto Aguirre Palancares, por quién el político sudamericano sentía especial afecto y lo invitaba a pasar temporadas prolongadas en Chile.

Allende, nacido en 1908, murió aquel día en que los golpistas atacaron inmisericordemente el Palacio de La Moneda, en el centro de Santiago, la capital chilena, realizando así un golpe de estado en contra del gobierno constitucional, canallada gorilesca organizada por el imperialismo yanqui e ideada por el depuesto presidente estadounidense Richard Milhous Nixon (Watergate) y por su nefasto Secretario de Estado, Henry Kissinger. Se ha conocido que el plan de ataque tenía buscaría no dejar a nadie vivo en aquella sede de gobierno, por lo que resulta poco probable que Salvador Allende se haya suicidado. Es de suponerse, casi con toda certeza, que el mandatario fue asesinado por las fuerzas de asalto.

Asimismo, también en aquel golpe de estado fueron participantes las empresas transnacionales, los capitalistas chilenos, los ricos y poderosos de aquel país, siempre protegidos, impulsados y bendecidos por la Iglesia Católica de aquella parte de Sudamérica.

UN PÈRIPLO SIMILIAR AL DE DANTE

Perdóneseme que vuelva a hablar de mí, pero durante el tiempo en que estuve enfermo gravemente, es como si me hubiera tocado protagonizar un periplo similar al que describe Dante, el poeta florentino, pues recorrí hasta el séptimo círculo del Infierno, pasando por el purgatorio sin que tuviera a mi lado a un Virgilio que me sirviera de guía durante esos espantosos momentos. En cambio, mi esposa María Eugenia cuya acción se podría comparar a la de la Beatriz de la obra cumbre del florentino, y el cariño de mis hijos Everardo, Juan Carlos, María Eugenia y de mis hermanos Cristina, Celia y Rodolfo, así como el amor de mis nietos, fueron mi apoyo y mi sostén. Gracias y estoy con todos ellos en eterna deuda y gratitud por sus cuidados y cariños que no merezco.
De ahora en adelante y como diría Fray Luis de León: “Decíamos ayer…”
(eramboc18@gmail.com)


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