Jaime GUERRERO

OAXACA, (#pagina3.mx).- A la administración estatal se les esfuman 425 millones 407 mil 150 pesos, porque la Secretaría de Finanzas no recauda adecuadamente lo derechos por verificación vehicular -por omisiones de propietarios de vehículos privados y del servicio de transporte público-, para acudir a los centros de verificación.

Y no lo podrá hacer porque para ello la administración estatal cuenta con 5 centros de verificación fijos en todo el Estado.

Un centro de verificación para transporte público y 2 Unidades móviles de verificación, para un parque vehicular de poco más de 530 mil automotores.

Por lo pronto, la diputada del PAN, María de Jesús Mendoza Sánchez, propuso reformas a la Ley del Equilibrio Ecológico del Estado de Oaxaca, para garantizar un acceso pleno a la salud de todas las personas que viven en Oaxaca al establecer de manera precisa que aquellos vehículos de transporte público o privado no cumplan con los límites establecidos para la emisión de contaminantes deberán ser retirados de la circulación.

Podrán volver a circular tanto en vías estatales y/o municipales una vez que hayan acreditado que las emisiones de contaminantes están por debajo del nivel permitido, así como por su pago de multa.

“Los vehículos del servicio público o privado cualquiera que sea su modalidad para que puedan nuevamente circular tanto en vías estatales y/o municipales deberán de comprobar mediante la verificación que lleve a cabo un centro de verificación oficial que se encuentra por debajo de los niveles permitidos de contaminación, así mismo, deberán de pagar la multa o infracción a la cual hayan sido acreedores”, plasma la propuesta.

Mendoza Sánchez destacó que uno de los grandes problemas que aquejan a la salud pública de las y los mexicanos y consecuentemente de la ciudadanía oaxaqueña es el que se deriva por la contaminación emanada por los vehículos automotores, problemas que se traducen en una mala calidad del aire al encontrarse partículas de dióxido de carbono las cuales llegan al torrente sanguíneo provocando problemas de arteriosclerosis, crisis asmáticas, alteraciones psicológicas, problemas auditivos, enfermedades cardiovasculares.

Entre los principales afectados se encuentran niñas, niños y las personas adultas mayores, en ambos casos el sistema inmune del cuerpo es muy débil, en el caso de los infantes se debe a que no se ha desarrollado completamente, mientras que el envejecimiento de las personas mayores conlleva a que su cuerpo disminuya la calidad de protección.

Bajo esa perspectiva, destacó que la Organización Mundial de la Salud asegura que cada año mueren un aproximado de 1.3 millones de personas por lo que la prevención no debe tomarse como un juego más.

Lamentablemente los habitantes de las grandes ciudades se ven vulnerables en este aspecto porque las actividades cotidianas están rodeadas de tráfico y congestión; pero sólo tomando las medidas correctas podemos asegurar a nuestra familia y a nosotros mismos una mejor calidad de vida, apuntó.