brightness_5
Clima en Oaxaca
22‎°C
Hospital incurable | Austeridad saludable
Por Adrián Lobo
10 de agosto, 2020
Comparte

Un momento que tenía que llegar ha llegado en los servicios de salud de Oaxaca. El mensaje parece ser: “Señoras y señores, ¡bájenle dos rayitas!” Y es que parece ser que finalmente han caído en cuenta que no es posible seguir gastando el dinero a tontas y a locas, o al menos lo simulan, así que hay en apariencia un plan de austeridad para reducir gastos tanto como sea posible. Digo que en apariencia porque usted sabe, y si no lo sabía se está enterando ahora; no confío nada en los políticos y en los burócratas de altos vuelos. Vaya, ni siquiera en los de medianos, bajos o bajísimos.

Pero como sea el caso es que según la circular SGAF/010/2020 de fecha 28 de julio del 2020, dirigido a los jefes, subdirectores y coordinadores, es decir, a mandos medios, y firmada por Martín Matus Alonso (no dice ahí que cargo tiene y la verdad es que ni siquiera me da la gana investigarlo, lo siento, pero supongo que es subdirector general de administración y finanzas dado que ahí se originó el documento (La falta de mayúsculas en donde al parecer se supone que deben ir, o donde otros las utilizan, es completamente intencional, como una forma de protesta, rechazo o repudio. Atentamente, Yo)), “Se comunican restricciones presupuestales”. Como siempre en teoría suena muy bien pero ya en la práctica puede resultar muy diferente. Y el documento empieza pegando con tubo y donde más duele; el capítulo 1000, Servicios personales, en lo relativo al concepto Remuneraciones al personal de carácter transitorio. De una forma velada el documento anuncia despidos a personal de confianza y eventual. Textualmente la circular dice:

“… habrá ajustes respecto de las partidas específicas Honorarios asimilables a salarios y Sueldos base al personal eventual.”

La siguiente oración dentro del mismo párrafo confirma la sentencia: “El área médica y paramédica serán de carácter prioritario de permanencia”. Así es que el recorte será aplicado en la rama administrativa principalmente. De hecho algunos días después de conocer la circular ya hemos sabido de algunos compañeros a quienes están dando a firmar un documento donde notifican el término de la relación laboral o la no continuación de la misma, porque el contrato anterior expiró con el mes de junio.

El siguiente capítulo sujeto de restricciones es el 2000, Materiales y Suministros. Aquí el recorte es amplio, y todavía explica el oficio que las restricciones “no fueron factibles de aplicarse al 100 %”, es decir, que no pudieron cancelarlas, así que en la mayoría de los conceptos la reducción será del 50% con respecto a lo contemplado en el presupuesto al inicio del ejercicio. En algunos aspectos estoy de acuerdo y en otros me da por pensar en qué forma impactará al funcionamiento normal de los centros de trabajo porque, por ejemplo, algunas cuentas afectadas son: Materiales, útiles y equipos menores de oficina (cada quien comprará en adelante sus lápices y bolígrafos, me imagino), Materiales y útiles de impresión y reproducción, Material impreso e información digital. Así es que si era frecuente no tener un surtido óptimo de todos los formatos que tanto gustan a los burócratas pues ahora lo será más, ¿y entonces qué? ¿En adelante le pedirán a uno que pague por las copias o las impresiones? Un punto que me agrada es que se consigna que se deberá evitar la compra de agua embotellada para consumo individual y tengo curiosidad por lo que ocurrirá en lo referente al concepto Alimentación, servicio de comedor y víveres para personas. ¿Cuáles serán las acciones específicas a tomar? Quizá el comedor del H.G.D.A.V. se cerrará para los trabajadores y será en adelante exclusivo para médicos internos y residentes, a quienes por reglamente se debe proporcionar sus alimentos cuando están de guardia. O podría quizá limitarse al personal de la llamada rama médica y paramédica, o quizá sólo para los sindicalizados, quién lo sabe. En lo personal no me preocupa mucho, más que nada por lo que sucederá con los compañeros que trabajan en ésas áreas, fuera de eso no tanto, pocas veces hago uso del servicio por razones que ya he comentado y que no repetiré en ésta ocasión. Pero hay muchos compañeros que sí comen ahí y seguramente la probable cancelación del servicio habrá de enfrentar airadas protestas. Yo le pediría a mis compañeros que en vez de eso se negociara una reducción de media hora en la jornada de trabajo, tal y como se hace actualmente en el caso de aquellos que renuncian a utilizar el comedor y listo, pues total, ¡de mejores fondas nos han corrido!

En el capítulo 3000, Servicios Generales, se contempla una reducción del 30% en los conceptos: Energía eléctrica, Gas, Telefonía tradicional, Telefonía celular, Servicios de arrendamiento general, Servicios profesionales, científicos, técnicos y otros servicios, Servicios de instalación, reparación, mantenimiento y conservación, Servicios de comunicación social y publicidad. Yo sospecho que crearán una comisión de Apagadores de luces y Desconectadores de aparatos eléctricos o una Policía de la electricidad que incansablemente recorrerá los sitios de trabajo haciendo su trabajo y amonestando a quienes no contribuyan activamente a lograr éste objetivo porque la verdad es que no imagino otra forma de lograr un ahorro en el consumo de energía eléctrica, o bueno, sí, quizá otra manera sería ordenando retirar todos los aparatos de sonido, pantallas, módems y equipos de televisión por cable que no pertenecen a la institución y prohibiendo conectar a la red eléctrica computadoras portátiles y celulares que tampoco lo son, también se podría vigilar – evitar sobre todo – que los trabajadores guarden la famosa “coquita” en los refrigeradores que son para medicamentos o similares y que ya no se usen los hornos de microondas que tenemos por ahí para calentar alimentos y hasta retirar los enfriadores de agua que hay en la mayoría de los servicios. No vería mal algunas de esas acciones, pero seguramente también ocasionaría molestias en algunos trabajadores. Por otra parte con respecto a los servicios de telefonía la medida me parece un tanto anacrónica y carente de sentido pues no tomaron en cuenta que actualmente hay ofertas que incluyen llamadas ilimitadas tanto locales como de larga distancia y a celular, así que supongo que con una renta de alrededor de $ 400.00 (al menos en servicio residencial) se puede tener todo el servicio que se necesite y al parecer en cuanto al celular la situación es muy parecida así que si incluyeron esos conceptos en el recorte habrá sido solamente “por no dejar”, de modo que creo que en éste punto lo mejor habría sido precisamente lo contrario, animar a hacer un uso extensivo del teléfono, sobre todo para evitar desplazamientos innecesarios y aprovechar al máximo cada peso que se paga por el servicio, eso incluso haría mucho por la productividad porque no falta la ocasión en que los jefes salen a distintas oficinas de la secretaría o a la sede de la sección 35 y tardan horas en regresar en vez de estar atendiendo asuntos en sus lugares de trabajo. Una decisión que aplaudo es la de cancelar completamente el concepto Servicios oficiales, lo que incluye las a menudo insoportablemente aburridas ceremonias oficiales, los gastos “de orden social y fomento de actividades cívicas, gastos de orden social y cultural, congresos y convenciones y gastos de representación”. En este punto todo bien, podemos vivir con eso… o sin eso… o como sea, creo que está bien porque a menudo eventos de ese tipo son utilizados más con fines de lucimiento personal, sin un beneficio concreto para los objetivos legítimos de la secretaría, así que son en su mayoría gastos superfluos. Un concepto que experimentará también fuertes restricciones, excepto bajo “autorización específica del titular de los servicios de salud de Oaxaca”, con el potencial de ocasionar problemas en el funcionamiento normal de algunas actividades es el de Servicios de traslados y viáticos y me refiero a las de aquellos compañeros de brigadas u otros que tienen que desplazarse por la naturaleza de su trabajo. ¿O será que pretenden que paguen de su bolsillo lo relativo a traslados, hospedaje y alimentos que requieran en el ejercicio de su actividad profesional?

Y finalmente el capítulo 5000, Bienes mueble, inmuebles e intangibles, donde “Se cancela totalmente el capítulo que contiene las siguientes partidas: Mobiliario y equipo de administración, Mobiliario y equipo educacional y recreativo, Vehículos y equipo de transporte, Maquinaria, otros equipos y herramientas.”

Así es que tarde pero llegan al fin medidas de austeridad en los servicios de salud de Oaxaca, es saludable, por supuesto, y más después que se anunció un bono para el que al parecer no se tenían los recursos suficientes. Como ya sabemos se pensó en reunir el monto necesario recurriendo a “donaciones voluntarias” de otros burócratas aún y cuando definitivamente no es el mejor modo de hacerlo. A mí me parece muy sospechoso todo eso, ustedes perdonen, pero si no había más que “voluntad” o “disposición” para otorgarlo mejor ni lo hubieran ofrecido, ¿o es que querían agitar las aguas para ver qué podían salir ganando? Ese fue un rumor que corrió con cierta profusión en redes sociales y medios informativos no convencionales en internet, que de ahí algunos vivales pretendían obtener una buena tajada. En lo personal si es el modo en que se obtendrán los fondos prefiero que no me den nada. La verdad es que los trabajadores de salud sólo empezamos a hablar del dichoso bono porque lo ofrecieron, yo creo que realmente no se nos habría ocurrido a los auténticos trabajadores pedir uno hasta que en el gobierno lo mencionaron. Posteriormente la molestia fue por las condiciones en que se pretendía entregar, básicamente excluyendo, según mis cálculos, al 90% de los trabajadores en activo, con el pretexto de beneficiar sólo a aquellos trabajadores que están “directamente combatiendo la pandemia”, es una tontería, porque en el H.G.D.A.V., como en otros hospitales de la secretaría, hay pacientes de COVID por todos lados, de modo que todos los trabajadores en activo estamos enfrentando directamente el coronavirus y si no me creen pueden preguntar en Juchitán y en Salina Cruz.

Esa decisión injusta generó mucha molestia, más entre el personal eventual porque tan solo la pretensión de excluirnos del beneficio fue otro gran agravio, sobre todo por el uso de la misma excusa de siempre, que por ser eventuales no nos corresponde, eso es más que nada un eufemismo para decir que no tenemos derechos, lo cual es injusto e ilegal, porque además tenemos todas las obligaciones. Por cierto que aunque no faltan quienes ya han echado las campanas al vuelo, a la fecha sigue sin estar claro si nos lo pagarán, si será para todos, cuál será el monto y la fecha en que lo harán. Yo pienso que si no es antes de noviembre podría ya no ser sino hasta después del primer trimestre del 2021 o de plano nunca, seguramente ahora no han podido hacerlo porque acaban de pagar una prestación más o menos importante, superior en monto a los aguinaldos, a los sindicalizados. Por otra parte hay peticiones de devolver los montos disfrazados de donaciones que se descontaron a otros burócratas con lo que pretendían pagarnos el bono, así es que probablemente ese dinero volverá a quienes pertenece y llegando noviembre la secretaría tendrá que comprometer recursos para el pago de las prestaciones de fin de año, así que si no hay dinero ahora menos lo habrá en los próximos meses y los ahorros que se produzcan gracias a los recortes anunciados no se verán en un corto plazo. Habrá que ver entonces qué sorpresa nos tienen guardada nuestros insignes dirigentes, aquellos no dan paso sin huarache.

Adrián Lobo.

adrian.lobo.om@gmail.com | hospital-incurable.blogspot.com | facebook.com/adrian.lobo.378199

Comparte