Diana Manzo
Oaxaca, Oax.- A través de un documental al que llamaron “45 grados, la Industrialización del mezcal artesanal”, jóvenes zapotecas de la Red de Intérpretes y Promotores Interculturales de Oaxaca buscan visibilizar la producción masiva del mezcal en Oaxaca y los daños socioambientales en el territorio oaxaqueño.
En entrevista con Eduardo Marguth, fundador de la Red de jóvenes e intérprete de la lengua zapoteca de Matatlán, Oaxaca, -considerada la Cuna del Mezcal- expresó que el documental tuvo su origen a través de una beca de fondo climático, y se presentará el próximo viernes 4 de octubre en el Instituto de Artes de Oaxaca (IAGO).
En el documental, explica Eduardo, se exponen las diversas problemáticas y conflictos que han vivido las comunidades desde el inicio de la producción masiva del mezcal.
Y retoma las afectaciones ambientales que ha dejado la producción acelerada para el territorio, agregó.

“En Matatlán comenzó la producción masiva del mezcal desde hace varias décadas.
“Al principio era una bendición, pero al paso de los años vemos que hay desventajas rurales y sociales para acceder a la comercialización del mezcal cuando ya hay una producción masiva.
“Todo eso contamos en este documental; la idea es hacer conciencia”, recalcó.
Además, dijo que el documental también da cuenta de las desventajas que tuvieron los productores o maestros mezcaleros, que ya quedan pocos en el territorio.
“Y que finalmente fueron los menos beneficiados dentro de la cadena productiva; no así los intermediarios, quienes son los que más ganancias obtienen”, reveló.

También relata que se habla de la consecuencia climática, el monocultivo y cómo ha arrasado la selva baja que hay en esta zona mezcalera del territorio oaxaqueño.
“Nos dimos cuenta de la falta de regularización de las empresas mezcaleras, esas que llegaron de a montón y no rindieron cuentas cuando se establecieron.
“Ahora ya se ven las consecuencias, pues tampoco hubo un buen manejo de los residuos”, enfatizó.
El joven intérprete también expuso sobre la extracción desmedida del agua.
Dijo que por ejemplo, para producir 6 millones de litros anuales de mezcal, que es el dato oficial, se gastaron 30 millones de litros de agua, por lo que la falta del agua ya se resiente.
Al igual, habló de que las asambleas no regularon a las fábricas externas, tampoco se sabe de los Manifiestos de Impacto Ambiental.
“Al final del documental se exploran también las buenas prácticas, el cuidado del territorio, se intenta dar alternativas.
“Es como si fuera una luz al final del túnel y conocer la realidad de lo que es el proceso para beber una copa de mezcal”, concluyó.

