Ni Trump, ni Cervantes, ni tampoco la policía fronteriza de Estados Unidos se han librado de la irreverencia que ha traído al Festival Cervantino el colectivo La pocha nostra.
Es precisamente La pocha nostra un colectivo formado por artistas que dejaron atrás sus países de origen y se vieron obligados a encontrar cobijo en una tierra ajena.
‘Performance’ de La pocha nostra.
Esa misma línea fronteriza que el magnate quiere hacer infranqueable es la que cruza de forma reiterada el propio Gómez-Peña.
Extravagantes representaciones que escondían una fuerte crítica social y lanzaban el mensajes más políticamente incorrecto que ha habido hasta el momento en el certamen.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/10/04/actualidad/1475563637_884971.html
