Bolivia espera con ansiedad la cifra de crecimiento de este año, que se conocerá en los próximos días.
La preocupación principal es su efecto sobre la microempresa, que según datos no oficiales solo creció 1,5% este año.
También contribuiría al repunte de la inflación, otro de los quebraderos de cabeza de La Paz.
El presidente Evo Morales acaba de subrayar que no discutirá con los empresarios sobre esto, ni tampoco lo hará con los sindicatos en caso de que la cifra del crecimiento sea menor y el beneficio se suspenda.
“Pero nosotros mismos no sabemos cuánto será”, admitió el vicepresidente Álvaro García Linera.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/04/america/1475616414_960286.html
