Una paz mejor que la que proponía el Acuerdo, pero la paz, no de nuevo la guerra.
Un esfuerzo más, de todos, para que la paz sea posible.
Si no fuera así, no hubiera habido Acuerdo de Paz.
Colombia ha seguido siendo una democracia en el medio siglo y pico que ha durado la guerrilla y eso es ya un extraordinario mérito.
Esto significa que queda siempre una oportunidad para la paz; basta que prevalezca en ambas partes cierto espíritu pragmático y una pizca de buena voluntad.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/10/13/opinion/1476367639_434687.html
