Esta vez,en el Vicente Calderón, volvió a ser fusilado con siete tantos, a pesar de que sus compañeros del Granada habían marcado primero.
Así, Memo Ochoa se quedó con el puesto por once fechas y recibió 10 goles.
Ochoa se hizo un muro al frustrar los goles de Ibrahimovic y de Edinson Cavani.
Los dedos empiezan a apuntar a Ochoa como un posible culpable.
En su primera temporada se la pasó en el banco y sólo jugó algunos partidos de la Copa del Rey.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/10/15/actualidad/1476561854_302360.html
