Tenemos que decirles que aunque aún no existen certezas, se observan, como lo anota la prensa internacional, señales de que el tren Temer empieza a encarrilarse, aunque aún sea pronto para cantar victoria.
Temer, el vicepresidente decorativo de Dilma Rousseff durante seis años, considerado por ella como traidor, asumió las riendas del país bajo una avalancha de polémicas.
El Gobierno Temer tiene ahora encima la espada de Damocles de la incógnita de una posible confesión devastadora de Cunha en la cárcel.
El nuevo gobierno, para muchos considerado aún ilegítimo dentro de Brasil, empieza a ser reconocido por los países más importantes del planeta.
Hoy estamos en el tren de Temer, sin saber aún con certeza si será capaz de colocar de nuevo al país en los raíles.
Fuente original: ¿El Brasil de Temer empieza a encarrilarse? | Internacional | EL PAÍS
