En un tiempo récord, Duarte pasó de hacer recortes de prensa para el gobernador a convertirse en su mano derecha.
En pocos años Duarte pasó de trabajar como panadero en su juventud a tener decenas de empresas y casas en México y EE UU.
Con solo 43 años y seis en política, el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, ha entrado de lleno en la lista de los grandes villanos de México.
Ya nadie parecía recordar la época en que Duarte pertenecía a esa estela de jóvenes gobernadores liderados por Peña Nieto que debía marcar un nuevo rumbo al país.
Que debía dejar atrás todo aquello que había marcado al antiguo PRI: el clientelismo, la corrupción, la patrimonialización del poder.
Fuente original: Javier Duarte, ascenso y caída de un gobernador | Internacional | EL PAÍS
