(En la Argentina un hombre mata a una mujer por día, de modo que desde aquella marcha y hasta hoy en mi país hay siete mujeres menos y siete ataúdes más).
Que hace que si dos mujeres viajan juntas se diga que viajan “solas”.
Nos mata esa leche infecta que, más que leche de cuna, parece una canción de tumba o una profecía sin escapatoria.
En Colombia nos arrojan ácido, en Chile nos arrancan los ojos, en mi país nos prenden fuego.
Que hace que el cuerpo de una hembra joven parezca más vulnerable que el de un macho joven.
Fuente original: Violencia género: Siete menos | Opinión | EL PAÍS
