Jaime GUERRERO
OAXACA (#pagina3.mx).- Al participar en tribuna para conmemorar el 2019 como Año Internacional de las Lenguas Indígenas, la hablante del idioma triqui, Emelia Ortiz García, solicitó se regrese la categoría de municipio a San Juan Copala, Oaxaca, como fue del 6 de mayo de 1826 a 1948.
También, pidió se resuelva la ejecución de la resolución presidencial de 1973 sobre la tierra comunal del territorio triqui; que las escuelas incluyan materia de lectoescritura triqui, para fortalecer esta lengua.
“Somos un pueblo que quiere vivir en paz y que no nos sigan matando. Muchos hermanos triquis han sido asesinados, desaparecidos, lesionados, viudas y huérfanos”, expresó.
Se pronunció por la no usurpación de su vestimenta y danza, utilizándolas en el carnaval y en la Guelaguetza. “Exigimos respeto a nuestra cultura”.
Ortiz García puntualizó que su comunidad seguirá luchando hasta derrotar al neoliberalismo, “engendro del capital sinónimo de muerte, destrucción, ambición de unos cuantos, perversidad, cárcel, miseria y hambre. Les pido que como representantes del pueblo; escuchen y cumplan su deber de trabajar para el bien de todos”.
Precisó que los triquis son un pueblo que decide de manera racional, organizada y colectiva sobre sus riquezas y recursos naturales, que cuida el medio ambiente. Además, tienen una lengua autóctona y antigua que está en el continente americano desde hace siglos.
“Somos un pueblo de la tierra, de campo, agrario, que siembra maíz, plátano y café; de valores comunitarios y de familia. Somos un pueblo migrante, que ha salido hacia ciudades y otros países: estamos en Oaxaca, Ciudad de México y Estados Unidos. Somos un pueblo de tradiciones ancestrales y vivimos al filo del tiempo, en la tensión permanente entre el pasado, el presente y el futuro”, afirmó.
Relató que se les llama el pueblo invicto; otros dicen el pueblo rojo, en honor a los huipiles largos que portan las mujeres hasta los pies, en tributo al espíritu aguerrido de los hombres o en memoria de la sangre que “hemos tenido que derramar una y otra vez, en defensa de nosotros y nuestra historia. Nuestros muertos son la memoria viva de nuestras luchas”.
