A escasos días de la «máxima fiesta de los oaxaqueños», activistas y defensores del Colectivo Miscelánea Oaxaca salieron a las calles para denunciar la pérdida estructural del derecho a la ciudad, en medio de un proceso de gentrificación y turistificación que ha encarecido de manera brutal el acceso a la vivienda y los servicios básicos.
Gentrificación en Oaxaca: Comprar vivienda en el Centro cuesta 83 años de salario promedio; acusan desplazamiento
El espejismo del desarrollo turístico oculta una crisis inmobiliaria e hídrica letal para los habitantes originarios de la capital.
El Desplazamiento en Datos Duros
La movilización partió desde la calle Flores Magón hasta la Alameda Central. Sin embargo, más allá de las consignas como «¡Oaxaca no es mercancía, acá somos memoria!», las cifras presentadas por el colectivo exponen una crisis urbana terminal. La periodista Paola Flores, quien encabezó parte del contingente, presentó ante el micrófono un dato devastador: actualmente, solo el 13 por ciento de las personas que habitan en el Centro Histórico son residentes permanentes. El resto corresponde a población extranjera y alojamiento de corta estancia.
En el aspecto financiero, la crisis es insostenible. Acceder a la compra de una vivienda en esta zona cuesta el equivalente a 83 años íntegros de salario promedio en el estado de Oaxaca. Es una exclusión económica de facto. A la par, el crecimiento de la oferta de Airbnb ha registrado un brutal aumento del 650% en tan solo una década, provocando un desplazamiento sistemático de los residentes históricos hacia las periferias.
La Paradoja Hídrica
Los manifestantes aclararon no estar en contra de los visitantes, sino del modelo extractivo sobre su ciudad. «Oaxaca ya se lo adueñaron los turistas y extranjeros que viven acá, nos han dejado sin derecho a nosotros, quienes acá nacimos y crecimos», reclamaron durante la calenda-protesta.
La contradicción se materializa en los servicios básicos. La escasez hídrica ha llegado a un punto de quiebre donde los vecinos locales pueden pasar hasta dos meses sin recibir agua en sus tuberías, mientras que los grandes hoteles, restaurantes de élite y espacios de alojamiento para turistas mantienen un abasto continuo a costa del recurso extraído mediante redes privadas o pipas que encarecen la subsistencia.
¿Cuál ha sido tu experiencia con las rentas en Oaxaca?
¿Has sido desplazado de tu colonia o has enfrentado aumentos desmedidos en tu renta anual debido a la conversión de inmuebles en Airbnbs? Comparte tu testimonio. Requerimos documentar los casos de desplazamiento urbano para exigir marcos regulatorios al Congreso local que pongan un freno a la especulación inmobiliaria.
¿Cómo rastrear el impacto de las plataformas digitales en tu barrio?
El desplazamiento urbano no ocurre de la noche a la mañana, sino a través de la conversión silenciosa de viviendas residenciales en hoteles comerciales informales.
Puedes utilizar herramientas de acceso público y bases de datos independientes como Inside Airbnb para monitorear cuántas viviendas de tu colonia han dejado de ser accesibles para renta a largo plazo y han pasado al mercado turístico. Un ciudadano alfabetizado digitalmente entiende que el encarecimiento desmedido de la renta no es un «fenómeno natural del mercado», sino una consecuencia directa de la falta de regulación institucional sobre las plataformas digitales de alojamiento.
¿Cuándo se debatirá la Ley Inquilinaria?
¿En qué fecha incluirá el Congreso de Oaxaca en su agenda legislativa una reforma profunda sobre arrendamiento y regulación de plataformas digitales que grave de manera especial a los inmuebles dedicados exclusivamente al alojamiento de corta estancia?
