Autoridades agrarias y municipales, junto con representantes del municipio zoque de Santa María Chimalapas, expresaron su rechazo unánime al megaproyecto federal «Acueducto de Coatzacoalcos», denunciando la omisión total de la consulta indígena obligatoria frente a una obra que amenaza su territorio ancestral.
Comuneros Zoques rechazan Acueducto de Coatzacoalcos; acusan despojo para nutrir a Pemex
Autoridades agrarias acusan omisión de consulta indígena y alertan sobre el desvío de millones de litros hacia complejos petroquímicos.
El mapa del saqueo: de la selva a la petroquímica
A través de una reunión, los comuneros «Chimas» detallaron el fondo industrial detrás del acueducto, desmintiendo que su propósito central sea únicamente humanitario o vecinal. Explicaron que la verdadera intención del megaproyecto es extraer millones de litros del invaluable líquido de la cuenca alta del Río Uxpanapa —ubicada en el corazón de sus montañas comunales— para desviar el suministro hacia los complejos petroquímicos Pajaritos, La Cangrejera y Morelos; la refinería Lázaro Cárdenas; y los Parques Industriales, etiquetados como Polos de Desarrollo, en Coatzacoalcos.
Denunciaron además que la ejecución de la infraestructura, impulsada conjuntamente por Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el gobierno del estado de Veracruz, cuenta con el aval de la Presidencia de la República y forma parte del andamiaje del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. Todo esto, afirmaron, está afectando la biodiversidad de la selva y el caudal de los ríos Uxpanapa, Coatzacoalcos y El Corte que nacen en el territorio comunal.
La violación al Convenio 169 de la OIT y la resistencia histórica Zoque
El agravio principal radica en la falta de transparencia y la nula participación de las comunidades afectadas en la toma de decisiones. Los representantes de Santa María Chimalapas afirmaron que se enteraron «ya tarde» de la existencia de los trazos, violando flagrantemente su derecho al consentimiento previo, libre e informado.
Frente a este escenario de extracción hídrica masiva para beneficio industrial y paraestatal, los defensores del territorio reiteraron su postura inamovible: «Nuestro territorio no se negocia ni se vende, ni se despoja», advirtiendo que, hoy más que nunca, la comunidad está dispuesta a defender la cuenca alta incluso con la vida.
¿El agua para quién?
Frente a proyectos como el Acueducto de Coatzacoalcos: ¿Consideras justificable que se desvíen los ríos de una reserva natural prioritaria como los Chimalapas para garantizar la operación de las refinerías y los polos industriales del Istmo?
¿Qué es la Consulta Previa, Libre e Informada y cuándo es obligatoria?
Cuando el gobierno o las empresas anuncian «proyectos de desarrollo» en zonas indígenas, los medios a menudo los presentan como sinónimos de progreso lineal. Sin embargo, según el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), firmado y ratificado por México, cualquier obra de infraestructura que altere los recursos naturales, el territorio o la vida de un pueblo originario debe pasar por un proceso legal de consulta antes de iniciar trazos u obras.
Si la comunidad se entera de la obra «ya tarde» o por medios indirectos, se está ante un proceso irregular que viola tratados internacionales y que puede ser combatido y anulado mediante juicios de amparo ambiental.
¿Dónde está la MIA?
Exigimos a Semarnat y Conagua: ¿Dónde está la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del Acueducto de Coatzacoalcos, y por qué se ocultó este megaproyecto a las asambleas de Santa María Chimalapas en lugar de someterlo a consulta?
