La gran tragedia de los refugiados en Europa nos retrotrae a escenarios que el mundo no vivía desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Y nos plantea, como entonces, dilemas políticos y morales que no pueden eludirse.
Forman parte, ha dicho un cronista, de un éxodo de proporciones bíblicas, guiado por la voluntad de no volver atrás cuando las cosas mejoren , cosa que estiman imposible.
Además, la incertidumbre abarca a kurdos, afganos, kosovares y a otros pueblos y comunidades donde se libran batallas despiadadas entre facciones religiosas y tribales que buscan el poder absoluto.
Según informaciones periodísticas consultadas para este artículo, muchos de los sirios son jóvenes que acaban de terminar la universidad, profesionales, trabajadores cualificados y pequeños empresarios, gran parte de los cuales vivían en zonas relativamente seguras de Siria, que ahora están directamente amenazadas por el Estado Islámico y el derrumbe del régimen.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/17/opinion/020a1pol
