Se trataba del reclamo por la representación sindical del contrato colectivo de trabajo de la línea aérea Aviacsa.
El victimario se ostenta como víctima, altera las circunstancias, modifica el escenario y busca que la acción de la justicia opere en sentido contrario.
Todo al revés.
Al día siguiente, un representante de la empresa se comunicó a Aspa para plantear una negociación: Quita tu denuncia y yo quito la mía .
Cada vez es más común que abogados tramposos o falsos denunciantes planteen juicios o controversias retorciendo los hechos para lograr impunidad propia y daño a un inocente.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/19/opinion/031a1pol
