De los alrededor de 120 mil habitantes, 72 mil son empleados en la fábrica de autos más grande del mundo, donde se producen casi 3 mil 800 unidades al día.
El escándalo sobre el fraude en las emisiones de contaminantes en autos del consorcio Volkswagen, que acaparó la prensa en el mundo esta semana, puso a esta pequeña ciudad en los ojos del mundo.
El ayuntamiento y buena parte de la región podrían verse en graves problemas para realizar proyectos de desarrollo.
Aunque la trascendencia podría ser global, en Wolfsburgo las consecuencias a corto, mediano y largo plazos serán inevitables y constituyen motivo de gran preocupación entre sus habitantes.
La prosperidad de que ha gozado esta urbe parece haber llegado a su fin.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/27/opinion/031o1cap
