El perro Kahlo no tenía una relación estrecha con Google, pero todo cambió cuando el servicio de fotos lo confundió con un caballoCon Google no tenía una relación especialmente estrecha, pero todo cambió este verano cuando Google Fotos lo confundió con un caballo.
En estos cuatro meses, Google ya sabe que, aunque Kahlo tiene el lomo cóncavo, las patas estilizada y el hocico largo, no es un caballo.
Google Fotos, una vez se instala, sube una copia de seguridad de las imágenes del móvil a su nube.
Otra curiosidad es que para Google Fotos no es la misma persona la autora de este artículo de bebé o niña que pasados los 20 años.
Parte de la magia de Google Fotos es reconocer a quienes aparecen en las imágenes: “Podría saber que son tu padre y tu madre, pero no lo pondrá sin tu permiso”, señala el directivo.
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2015/09/29/actualidad/1443513660_355899.html
