“En Afganistán existe la convicción de que los que trabajan con extranjeros se convierten a sus creencias”, explica Mohammadi.
El caso de los traductores logró movilizar a la sociedad española hace casi dos años, tras el fin de la misión española en Afganistán.
ampliar foto Ehsan Nader (izquierda) y Mohammad Shuaib, dos traductores que trabajaron para las tropas españolas en Afganistán y que ahora viven en España como refugiados.
En el otoño de 2013 terminó la misión, pero a esas alturas los traductores ya tenían claro que quedarse en Afganistán no era una opción.
Mohammadi explica que empezó a trabajar en 2010 para el Ejército español como intérprete.
Fuente: http://elpais.com/politica/2015/09/30/actualidad/1443621979_652275.html
