El siguiente episodio fue el 18, cuando agredió a Luisa Soto, 40 años, a mediodía sin gente alrededor.
La asesina dio el trabajo por concluido y huyó, ligera como un ninja, como los supervivientes dicen que huye.
La que el 15 de septiembre, un día después de atacar a dos hombres, Soto y Pichardo, cazó su primera pieza.
Un día antes había atacado a medianoche a Yolanda Beltrán, 45 años, que sobrevivió con dos transfusiones de sangre.
Mata en Chimalhuacán, un suburbio de la periferia de México DF.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/02/actualidad/1443795425_663959.html
