Y es que la política es el arte de tomar el poder, de conservarlo y utilizarlo.
Platón estaba convencido de que no acabarían las desgracias humanas hasta que los filósofos ocuparan los cargos públicos o hasta que los políticos se convirtieran en auténticos filósofos.
Pero parece que alguien ha incorporado otra acepción a esta palabra en el diccionario de los poderosos, borrando así todos y cada uno de los pilares que sujetaban nuestra sociedad hasta hace poco: la ética, la honestidad, la filosofía… Como no empecemos a recapitular y a volver a educar conforme a las bases de una sociedad virtuosa, no esperemos más que las consecuentes corrupciones.— Rocío Castejón Echevarne.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/09/opinion/1444414001_148427.html
