Cuatro mutaciones de las que he sido testigo a lo largo de mi vida han determinado mi conciencia política.
Decía Karl Marx, cosa que sorprenderá a los expertos en teoría educativa, que la ignorancia nunca ha liberado a nadie.
La incredulidad hacia las predicciones de los expertos de cualquier signo espero no perderla ya nunca.
La dictadura, donde todo tenía que callarse, me enseñó el derecho y la responsabilidad cívica de no callarse nunca.
Las democracias no pierden guerras, a diferencia de las dictaduras, y no hay organización terrorista que las ponga de verdad en peligro.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/10/09/babelia/1444387632_601935.html
