Turquía es una sociedad democrática y estable —miembro de la OTAN— en primera línea del escenario de guerra en Oriente Próximo.
La brutalidad del atentado registrado ayer en Ankara, el peor de la historia del país, debe hacer saltar todas las alarmas sobre la urgente necesidad de salvaguardar la estabilidad en Turquía.
Y es parte fundamental de la estabilidad en Oriente Próximo y Europa.
Aunque haya terminado por ser una frase hecha, la comunidad internacional tiene que abordar de una vez la situación de guerra en Oriente Próximo.
La sociedad turca ha sido golpeada por el terror criminal que tiene un claro fin: sembrar el caos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/10/opinion/1444497495_009080.html
