Independientemente de la modalidad que elijamos, correr o caminar, cualquier actividad física resulta mucho más positiva que quedarse en el sofá.
Menudo dilema… ¿Qué resultará mejor, correr o caminar?
Es decir, caminar a paso ligero o correr de forma moderada resulta positivo, mientras que correr mucho, a ritmo fuerte y durante largos periodos de tiempo, no.
Al correr, nuestros músculos, tendones y articulaciones sufren un mayor impacto que al caminar.
Para ellas, caminar es mucho más fácil de practicar y es tan seguro que su actividad se puede mantener durante meses o años.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/08/buenavida/1444305032_186964.html
