“Aunque también Serrano Suñer quiso obtener de él asesoramiento para la nueva policía secreta del régimen”.
Sonó el himno alemán y presentaron armas tras el saludo de recibimiento de Serrano Suñer, que le aguardaba en la terminal.
Durante su rápida visita por Madrid y a lo largo de las conversaciones con Serrano Suñer, Himmler quedó bastante impresionado ante la escala de la represión de los franquistas en la posguerra.
La promovida principalmente entonces por el todopoderoso Ramón Serrano Suñer, cuñadísimo y ministro de Asuntos Exteriores de Franco, que le invitó meses antes en Berlín a pasearse por España.
Así que Himmler encontró en el reverso más oscuro del terror una siniestra reivindicación de sí mismo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/13/eps/1444739538_997653.html
