Cuando más le apretaba su amigo, el argentino Juan “pico” Mónaco, en la primera ronda del ATP Buenos Aires, a punto de concluir los dos sets, salió el Nadal auténtico.
Hay veces en las que parece que Rafa Nadal solo se mueve cómodo en el sufrimiento.
El mallorquín ha elegido Buenos Aires, una ciudad talismán para él, como el lugar para remontar el durísimo bache australiano y recuperar confianza en sí mismo para Roland Garros.
El tenista lleva varios días en Buenos Aires adaptándose al calor del verano austral -27 grados ayer por la noche en la pista central del Lawn tennis- y el cambio horario.
“Estoy más o menos, ha habido momentos buenos y no tan buenos”, insiste.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/02/12/actualidad/1455285827_235089.html
