Lo cierto es que tanto dará quien gane el Grammy a Mejor Álbum del Año en la edición número cincuenta y ocho de los premios si el galardonado no es Kendrick Lamar o The Weeknd.
Y eso demuestra que Alright y To Pimp A Butterfly son más que simple material discográfico.
Tanto dará si los premiados son Alabama Shakes, Chris Stapleton o Taylor Swift, porque este año vivimos un verdadero duelo en la cumbre entre ambos artistas de color: Kendrick Lamar, el rapero californiano, y Abel Makkonen Tesfaye, más conocido como The Weeknd, canadiense de ascendencia etíope.
Beauty Behind The Madness de The Weeknd es una obra de R&B amable, pese al regusto amargo que dejan canciones como Can’t Feel My Face o The Hills en las que Tesfaye trata temas como las drogas o la forma de enfrentarse a la popularidad.
No importa que Lamar se mueva en el mundo del rap y que Tesfaye apueste por el R&B, porque la cuestión es otra bien distinta.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/02/13/actualidad/1455401699_882593.html
